Maldivas descalzos en el paraiso

Te soplamos las tres formas de olvidarte del mundo en este archipiélago de postal, con su cogollo de atolones diseminados por el índico.

Descalzarse para no dejar de rozar la arena ni al ir a cenar, y no volver a acordarse del mundo hasta finiquitar el último día de escondite en las Maldivas. No es casualidad que “no shoes, no news” sea el grito de guerra de este puzle de anillos de coral que, casi al ras del Índico, se desparrama a ambos lados del Ecuador.

Un grupo de maravillosas islas coralinas perdidas en Océano Índico al sudoeste de Sri Lanka forman el archipiélago de las Maldivas. Son un estado escasamente poblado, y de las 2.000 islas que componen el archipiélago, 900 de ellas están desiertas. Constan de una cadena de 26 atolones coralinos ubicados al suroeste de Sri Lanka y ocupan 754 km de longitud y 118 km de anchura. Aquí no hay grandes ciudades, ni grandes edificios. Sol, playa y mucho reposo, son los ingredientes básicos de Maldivas Los complejos turísticos del archipiélago de las Maldivas atraen al visitante con la promesa de ofrecerle “el último paraíso sobre la Tierra”. Quienes por paraíso entiendan islas tropicales donde se balancean las palmeras, playas de arena blanca y vistosas lagunas color turquesa no se sentirán defraudados al visitar estas islas. Asimismo, se trata de uno de los principales destinos para los aficionados al submarinismo, que acuden atraídos por la belleza de sus arrecifes de coral y la riqueza de su vida marina.

Cada día, una inmersión

Qué hacer en Maldivas

Maldivas es uno de los principales destinos para los aficionados al submarinismo debido a la belleza de sus arrecifes de coral y la riqueza de su vida marina, además de un destino perfecto para las parejas que deseen relajarse en un paraje idílico.

Sólo hay que descalzarse, ponerse algo de ropa ligera y dejarse envolver por la magia de uno de los lugares más especiales del mundo donde la decisión más difícil que deberéis tomar es si os quedáis en la playa, la piscina o el jacuzzi.Además de tranquilidad, las Maldivas ofrecen algunas actividades entre las que destacaríamos las siguientes:Snorkel en las Maldivas

Las aguas de las Islas Maldivas son tan claras que en ocasiones no es necesario sumergirse a mucha profundidad para contemplar las coloridas especies animales y vegetales que habitan en la zona. Una bonita forma de disfrutar del océano es nadando por la superficie equipados con un tubo conocido como snorkel. Aunque practicando el snorkel sólo se puede ver una pequeña parte del extenso mundo marino, se trata de una actividad muy agradable para aquellos que no practiquen el buceo pero deseen iniciarse en el entorno subacuático.

Buceo en las Maldivas

Con una combinación perfecta entre sus aguas claras y cálidas y un magnífico fondo coralino habitado por una gran variedad de fauna marina, las personas que tengan la oportunidad de bucear en las Maldivas no podrán olvidarlo nunca.

Pesca en Maldivas

Durante muchos siglos, la pesca ha sido el principal sustento de las Maldivas. Los pescadores locales utilizan diferentes técnicas para la captura de peces, dependiendo del tipo de pez y la hora del día.

Las Islas Maldivas son uno de los mejores lugares del mundo para pescar, por lo que muchos turistas deciden imitar el modo de vida de los ciudadanos maldivos realizando una excursión de pesca.

Opciones para todos los gustos

Los hoteles en las Maldivas ofrecen diferentes modalidades de pesca para satisfacer tanto a los principiantes como a los más expertos.

En ambos casos, la mejor forma de finalizar un divertido y relajante día de pesca en Maldivas es haciendo una barbacoa con las presas conseguidas.

  • Pesca al atardecer: Una opción muy popular entre los visitantes de las Maldivas es este tipo de pesca (Sunset fishing), en el cuál los participantes aprovechan el atardecer para subirse a bordo de un dhoni (barco típico de las maldivas) y disfrutar de una tranquila tarde de pesca.
  • Pesca de altura: Los pescadores expertos podrán disfrutar al máximo con una excursión en la que podrán conseguir grandes presas como atunes, barracudas, meros o pargos. Las excursiones de pesca tienen una duración de entre 2 y 8 horas.

Excursión a una isla desierta

¿Quién no ha soñado en alguna ocasión con perderse en una isla desierta para alejarse del mundanal ruido? En Maldivas es posible.

Qué se puede hacer en la isla

La actividad consiste en un día de lo más romántico en el que todo el mundo deja de existir y sólo queda vuestra isla, en la que podréis daros un baño sin compartir vuestro pedazo del océano con nadie más.

Para que el día sea perfecto, dispondréis de un completo menú preparado para que podáis degustarlo en la soledad de vuestra playa.

Cómo llegar hasta la isla

Para llegar hasta una isla desierta es necesario contratar una excursión de las que se ofrecen en la mayoría de los hoteles.

Llegaréis a vuestra isla privada por medio de una lancha o hidroavión, y después sólo queda relajarse disfrutando de la tranquilidad y un silencio inimaginable.

Malé, capital de la República de las Maldivas

Maldivas son playas de arena blanquísima con palmeras que se mecen sobre aguas de un color turquesa que nunca te habrías imaginado que fuera real. Maldivas son cocos, arrecifes de coral y peces de colores, tiburones ballena y mantarrayas. Maldivas son miles de islitas repartidas a lo largo y ancho del hermoso Océano Índico. Maldivas es lujo, naturaleza y relax. Pero más allá de la Maldivas de postal se oculta la Maldivas real, la que viven y respiran en su día a día los locales. Y, de esa, Malé es el mejor exponente.

A pesar de sus 5,8 kilómetros cuadrados de superficie, la isla de Malé tiene una población de más de 133.000 habitantes. Eso la convierte en una de las ciudades más densamente pobladas del mundo entero… Y te da una idea de lo agobiante que puede llegar a ser vivir en ella o visitarla. La gente que viene a Maldivas no suele dedicarle tiempo y se ha ganado la fama de no ser muy interesante.

La capital de Maldivas es caótica, bulliciosa, ruidosa, desorganizada, algo sucia y no es precisamente bonita. Tampoco tiene playas de postal ni mezquitas antiguas llenas de encanto. La Malé que ves hoy es la que nos ha llegado desde la remodelación que se llevó a cabo bajo el mandato del presidente Ibrahim Nasir, después de que se aboliera la monarquía en 1968. Se perdieron para siempre las murallas, torres y puertas de la antigua Mahal, junto con el Palacio Real y los fuertes y bastiones. Lo único que queda de esa época es la Mezquita del Viernes, testigo mudo de tiempos que no volverán.

Para empaparse de vida local, mejor hacerlo en las aldeas diseminadas por su barbaridad de atolones.

La fórmula de la guest house

En esta forma de hacer turismo en las Maldivas, los maldivos hacen de anfitriones a quienes no pueden pagarse un hotel de más o menos lujo o, simplemente, prefieren conocer la cara más real de las Maldivas. Las mejores entre su ya centenar de guest houses podrían considerarse un hotel boutique, mientras otras se acercan más a un desenfadado bed and breakfast con, en ambos casos, facilidades para salir a bucear, a pescar o contratar una escapada hasta un islote desierto en el que jugar a ser robinsón por un día.

Sumergirse cada noche

Se chartean generalmente por semanas para grupos cerrados de familiares o amigos, aunque en muchos puede reservarse un camarote sin más. La mayoría son una opción exclusiva. Mención aparte merecen los barcos, por norma mucho más informales, consagrados al buceo, donde el lujo es poderse sumergir cada día ¡y también cada noche! en unos fondos diferentes: en busca de enjambres de mantarrayas y de algún descomunal tiburón ballena por atolones como los de Baa o Alif Dhaal, en compañía de los tiburones tigre que dan fama al de Addu, entre thilas o montes de coral infestados de multitud de peces tropicales…

Islas para todos los gustos

El tamaño en Maldivas sí importa, y, por norma general, cuanto más pequeña sea la isla, más hedonista para unos y, para otros, más aburrida. Las hay, además, de ambiente más joven, más pensadas para novios, para familias o adults-only; con todas las comidas incluidas o no, lo cual una vez en el destino supone un extra más que considerable; con o sin centro de buceo, con spa, con club para niños, con actividades de yoga… Es cuestión de pensar qué es lo que se busca realmente, e informarse al detalle para ir sobre seguro.

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